Las universidades interculturales en el Perú: retos y
desafíos
Intercultural
universities in Peru and their challenges
Oscar Augusto García Zárate 1,a
https://orcid.org/0000-0002-0382-6719
Fuentes de financiamiento
La investigación fue
realizada con recursos propios.
Conflictos de interés
El autor
declara no tener conflictos de interés.
Correspondencia
Óscar Augusto García Zárate Email: ogarciaz@unmsm.edu.pe
Recibido: 06-03-2022
Aceptado: 28-06-2022
Publicado en línea: 07-07-2022
Citar
como
García Zárate, Ó. A (2022). Las universidades interculturales en el Perú: retos y
desafíos. Desafíos, 13(2), 129-36. https://doi.org/10.37711/desafios.2022.13.2.376
RESUMEN
Las universidades interculturales son un tipo de
universidad especial creado por el Congreso de la República en respuesta a las
demandas de los pueblos indígenas del país, tanto andinos como amazónicos. Son
instituciones distintas de las universidades convencionales y promueven un
respeto irrestricto de su propia
cultura y dinámica social. Asumen el gran
reto de convertirse en herramientas para reducir las
preocupantes brechas de acceso a la educación superior que
enfrentan nuestros jóvenes indígenas, y
que nos convierten en un país con escasas
probabilidades de solucionar
problemas de importancia crucial que afectan
a grupos étnicos bajo la
amenaza del exterminio
de saberes y tradiciones
ancestrales únicos en el mundo. Las
universidades interculturales son así parte del sistema productivo de los pueblos y gestionan el conocimiento intercultural en el marco
de un sistema científico y tecnológico
que impulsa el desarrollo
de las culturas
originarias a partir de sus propios paradigmas: el «buen vivir» para los pueblos
andinos; la
«vida
plena» para los amazónicos.
Palabras clave: filosofía
intercultural; interculturalidad; universidad intercultural; conocimiento intercultural;
investigación intercultural.
ABSTRACT
Intercultural universities are a special
type of university created by the Congress of the Republic in response to the demands of the country's indigenous peoples, both Andean and Amazonian. They are institutions different from conventional universities and
promote an unrestricted respect for their own
culture and
social dynamics. They take
on the great challenge
of becoming tools to reduce the worrying gaps in access to higher education
faced by our indigenous
youth, which make us a country
with little chance of solving crucial problems affecting ethnic groups under the threat
of extermination of ancestral knowledge and traditions unique in the world. Intercultural universities are thus
part of the productive system of the peoples and manage intercultural knowledge within the framework of a scientific and technological system that promotes the development of native
cultures based on their own paradigms: "good
living" for the Andean peoples; "full life" for the Amazonians.
Keywords: intercultural philosophy; interculturality; intercultural university; intercultural knowledge; intercultural
research.
Filiación y grado académico
1 Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú.
a Doctor en Filosofía.
INTRODUCCIÓN
Desde la aparición de la primera
universidad en el mundo en el año 1088, la Universidad de Bologna, la institución
universitaria se caracterizó por la formación humanística y científica dentro
de un contexto universalista; sin embargo, con los desarrollos de nuevos
abordajes antropológicos, sociológicos y filosóficos durante el siglo XX –Lévi-
Strauss, Harris, Lyotard,
Gadamer, Derrida, etc.,
por mencionar a algunos
de sus principales exponentes–,
la tesis universalista y la concepción única de cultura han sido objeto
de crítica y calificadas como etnocéntricas. En este contexto, en el Perú
se crearon las denominadas
“universidades interculturales” en respuesta a las demandas
de los pueblos indígenas del país, tanto andinos como
amazónicos, planteándose
objetivos específicos, distintos de las universidades convencionales, y promoviendo el respeto irrestricto de su propia cultura
y dinámica social.
El presente
trabajo procura integrar estrategias provenientes de diversos ámbitos de la
reflexión filosófica. De la filosofía analítica tomamos el método de análisis
conceptual, esto es, el examen de los conceptos y de los juicios en que estos
aparecen. Se busca de este modo clarificar los conceptos, rechazando las formas
defectivas de expresión, proponiendo en sustitución definiciones que alcancen
el máximo grado de precisión y rigor que sea posible. Asimismo, se tomará en
cuenta aspectos del método fenomenológico, que es un procedimiento descriptivo
vivencial. Este método implica hacer abstracción de toda tesis
y de cualquier concepto preestablecido, a fin de poder dirigir la
atención exclusivamente al hecho tal como se presenta en la realidad. Integraremos en el marco de este proceso
de análisis, además,
aspectos vinculados con el método hermenéutico, pues se hace espacio
al intento de comprender la vida humana,
prestando atención a los ineludibles aspectos interpretativos que se hallan en su base.
En este marco,
nos hemos propuesto como un objetivo general proveer el sustento teórico-
práctico e ideológico que dé cuenta de la clase de universidad que se reconoce
como universidad intercultural, radicalmente diferente
de las llamadas universidades convencionales, que en el Perú son la
inmensa mayoría, entre públicas y privadas. Asimismo, se plantean en este
contexto los siguientes objetivos específicos. Primero, discutir los criterios
básicos de cómo debe ser el currículo de las carreras profesionales, la
investigación, la formación académica, la gestión administrativa; es decir,
todos los aspectos que hacen que estas instituciones de educación superior
tengan indicadores de calidad interculturales,
cimentado en los principios de reciprocidad y equidad en el intercambio
de conocimientos, donde la ciencia, filosofía
y tecnología interculturales estén cimentadas en un sistema de
conocimiento propio, con sus propias formas de prospección, investigación,
innovación y creatividad, formulación, validación y certificación. Segundo,
desarrollar una educación intercultural desde la realidad de los pueblos
andinos o amazónicos, para enfrentar la vida contemporánea y el desarrollo de sus
pueblos, así como potenciar los conocimientos y competencias de los sistemas
científico y tecnológico que poseen
los pueblos con los de
la ciencia, y que estos
respondan a las
necesidades específicas de los pueblos
como respuesta a nuestras
necesidades educativas y de desarrollo para la nueva ley universitaria. Tercero, valorar y desarrollar las
capacidades de los
pueblos originarios del
Perú en el desarrollo
académico–científico de las universidades interculturales. Cuarto,
promover un intercambio de
experiencias para el análisis, la reflexión, el debate y la integración de las universidades interculturales del
Perú y demás actores involucrados en la educación superior universitaria intercultural.
Y finalmente, establecer mecanismos, políticas y estrategias de cooperación
interinstitucional e intersectorial para la implementación de lineamientos que
aseguren la calidad académica en las universidades interculturales.
Filosofía
intercultural
La filosofía intercultural es una
nueva forma de filosofar que surgió en Europa a fines de los años 80 del siglo
XX, trayendo consigo la propuesta de favorecer
el diálogo intercultural como el camino
que condujera hacia la consolidación de una filosofía de la alteridad, marco dialógico inclusivo
en que los otros–léase las
culturas originarias– sean reconocidos en sus identidades y tradiciones,
considerando de manera plena el desarrollo alcanzado
a partir de sus
respectivos logros históricos.
Fornet-Betancourt
(1994) anota que la filosofía intercultural “es una filosofía cuya finalidad es
lograr el bienestar de la humanidad a través del reconocimiento, la
preservación, el diálogo, el encuentro simétrico y la integración de las
diversas culturas” (p. 97). Asimismo, la filosofía intercultural es, según el
profesor Yousefi Hamid Reza (2012), “una concepción distinta del bienestar
humano que tiene como objetivo principal propiciar el diálogo mutuamente beneficioso entre los representantes de las diferentes tradiciones filosóficas en un contexto de respeto
mutuo” (p. 9).
La filosofía
intercultural plantea como agenda de reflexión
temas como la preservación de la diversidad cultural, la identidad cultural
y la promoción del diálogo intercultural. Es una propuesta para romper con el reduccionismo filosófico
monocultural, vale decir, rechaza el dogmatismo filosófico y las opiniones intelectuales insertas en una matriz cultural excluyente; cuestiona, por ello mismo,
la hegemonía de una única
tradición filosófica, autoproclamada y consagrada presuntamente como la «filosofía pura», la única con posibilidades de ser
universalizada, la única con respecto a la cual
es viable hacer
historia.
En contraposición
a la propuesta de una única epistemología del
mundo, la filosofía intercultural reivindica la pluralidad epistemológica de la humanidad,
lo que conlleva
a la defensa incondicional del saber
de las diferentes tradiciones frente a la imposición exclusiva de los saberes
de la cultura europea, y la asunción del desafío de fomentar y proteger la
diversidad cognitiva en el mundo
de hoy.
En el marco de
esta nueva forma de filosofar, el término «interculturalidad» designa la
interacción entre dos o más culturas de un modo horizontal y sinérgico; mientras
que el vocablo «multiculturalidad»
hace referencia a la simple
coexistencia de diversas culturas en un determinado
espacio sin que necesariamente se establezca una relación entre
ellas. La interculturalidad es una propuesta
teórica y práctica orientada a lograr la emancipación de la dominación monocultural, la opresión, el
sometimiento, el encubrimiento y la exclusión a que fueron
sometidas las diversas culturas como consecuencia de la imposición hegemónica de la cultura
occidental.
En el Currículo Nacional de la Educación Básica (2016) del
Ministerio de Educación encontramos una
referencia de interés
al concepto de interculturalidad,
noción de importancia crucial, como se ha hecho notar, en una sociedad
como la nuestra,
atravesada por diversas tradiciones culturales:
En el contexto de la realidad peruana, caracterizado por la diversidad
sociocultural y lingüística, se entiende por interculturalidad al proceso dinámico y permanente de interacción e
intercambio entre personas de diferentes culturas, orientado a una convivencia basada en el acuerdo y la
complementariedad, así como en el respeto a la propia identidad y a las
diferencias. Esta concepción de interculturalidad parte de entender que en cualquier sociedad del planeta las
culturas están vivas, no son estáticas ni están aisladas, y en su interrelación van generando cambios que contribuyen de manera natural a su
desarrollo, siempre que no se menoscabe su identidad ni exista pretensión de
hegemonía o dominio por parte de ninguna.
(p. 22)
Las universidades interculturales
Las universidades interculturales,
como ya se dijo, son un tipo
distinto de universidad. Sus objetivos, por tanto, difieren de aquellos que
persiguen aquellas universidades, nacionales y privadas, asentadas en supuestos
discursivos que parten básicamente del saber occidental, y cuyo producto final
es el profesional puesto en el mercado de trabajo. Las universidades
interculturales se proponen, por su parte, lograr una revolución
científico-tecnológica que genere conocimiento intercultural, esto es, un
conocimiento práctico que los pueblos andinos y amazónicos incorporan
creativamente en su propio desarrollo. Sobre el particular, el Currículo
Nacional de la Educación Básica (2016) del Ministerio de Educación apunta:
Una universidad intercultural
garantiza el reconocimiento del Perú como un país diverso, pluricultural y
multilingüe; respeta los derechos de los pueblos
indígenas a su identidad cultural; reconoce, valora y respeta la
diversidad de costumbres, tradiciones y cosmovisiones de los diversos grupos
étnico-culturales, mediante el establecimiento del diálogo intercultural en
condiciones de igualdad; promueve la participación de los pueblos indígenas, a
través de sus sabios y sabias, en la condición de profesores extraordinarios.
En una sociedad intercultural se previenen y sancionan las
prácticas discriminatorias y excluyentes como el racismo, el cual muchas veces se presenta
de forma articulada con la inequidad de género. De este modo se busca
posibilitar el encuentro y el diálogo, así como afirmar identidades personales o colectivas y enriquecerlas mutuamente. Sus habitantes ejercen una ciudadanía comprometida con
el logro de metas comunes, afrontando los retos y conflictos que plantea la pluralidad desde la
negociación y la colaboración. (p.15)
De las 143
universidades peruanas que existen, según datos actualizados al 2 de setiembre de 2019,
51 son públicas y 92 privadas. De las universidades públicas, 4 son interculturales y todas están
licenciadas, con una vigencia de seis (6)
años. Entre estas
figuran la Universidad Nacional Intercultural de Quillabamba, la Universidad Nacional Intercultural Fabiola Salazar de Leguía – Bagua, la Universidad Nacional Intercultural de la Amazonía, y la Universidad Nacional Intercultural
de la Selva Central “Juan
Santos Atahualpa”.
Las universidades interculturales se plantean objetivos
diferentes de los que definen la labor de las otras universidades, ya sean estas nacionales o privadas, cuyo producto final es el profesional puesto en el mercado de trabajo. Por el contrario, para las universidades
interculturales el fin es lograr
una revolución científico- tecnológica que genere
conocimiento intercultural, esto es, aquel tipo de conocimiento práctico
que los pueblos andinos y amazónicos integran
creativamente en el proceso
de su propio desarrollo.
El problema
de fondo de los pueblos
amazónicos y andinos es que actualmente se carece de una institución que
gestione de forma sistemática y creativa el conocimiento que producen en el
contexto de sus formas culturales, rol que podría ser cumplido por una
universidad intercultural o un instituto de investigación en alianza con los pueblos y sus organizaciones. Por traer a
colación un dato relevante, una dificultad que impidió que se creara una
universidad netamente indígena o indígena intercultural para la Amazonía
fue la moratoria de cinco años que se autoimpuso el Congreso
de la República.
Tomando en
cuenta que la población originaria en el Perú supera el 25 % de la total, según
los últimos
datos estadísticos de que se disponen gracias al Censo
del 2017, es preciso
anotar que las universidades interculturales han de asumir el gran reto de convertirse en herramientas para reducir las preocupantes brechas de acceso a la educación superior que padecen
nuestros jóvenes indígenas, y que nos convierten en un país con escasas probabilidades de
solucionar problemas claves de grupos étnicos que amenazan con el exterminio de saberes y tradiciones ancestrales únicos en el mundo.
Constituye un
propósito primordial de las universidades interculturales generar
conocimientos interculturales para el desarrollo de los pueblos. Así, ellas son así parte del sistema productivo de los pueblos y
gestionan el conocimiento intercultural en el marco de un sistema científico
tecnológico para el desarrollo de los pueblos con sus propios paradigmas,
llámese «buen vivir» para los pueblos andinos,
«vida plena» para los amazónicos o tajimat para los awajún.
Conocimiento intercultural
Una universidad intercultural es aquella
que genera conocimientos interculturales, es decir, un ámbito donde el
conocimiento científico y los conocimientos ancestrales o saberes prácticos
interactúan y los pueblos indígenas utilizan para su propio desarrollo. La
modernidad y la tradición, lejos de estar divorciadas se dan la mano en una
suerte de sinergia o convergencia. En este contexto se debe evitar poner en pugna el
conocimiento occidental o convencional con el conocimiento práctico, es decir,
el conocimiento en uso de los pueblos. Deben converger, no competir, esto es,
abandonar la dicotomía y apostar por el diálogo. El conocimiento intercultural
es consecuencia de la interacción de varios sistemas de conocimientos y sus respectivas formas de validación. La orientación de este conocimiento puede responder a diferentes
motivaciones. Hay, por ello, diferentes tipos de conocimiento intercultural en
correspondencia con los propósitos que eventualmente se busque alcanzar.
Esta diversidad de propósitos
implica también el empleo de metodologías distintas, adecuadas a los fines de
la investigación. La construcción del conocimiento intercultural a partir
de la comprensión del tema en el discurso cotidiano ofrece la
oportunidad de relacionar, articular y generar
puentes entre los conocimientos especializados de las distintas culturas, como alternativas que se desarrollan a partir
de aspectos contenidos en los usos
cotidianos del lenguaje. Este tratamiento requiere comprender la lógica del tema desde el
lenguaje cotidiano, que es la manera
como el tema ingresa a la experiencia humana.
La investigación
es teórica-práctica para dar cabida, en pie de igualdad, a los distintos aportes de los
pueblos. Pero el destino final del conocimiento no es la comunidad
científica sino las comunidades
que están llamadas a adoptar los conocimientos interculturales, que entonces,
de acuerdo con la propia demanda de sus pueblos, debe ser un conocimiento práctico.
El conocimiento
práctico, por sus fines y medios,
se diferencia claramente de la aplicación de la teoría que no se crea ni se transmite con
fines prácticos, pues se enmarca en una visión contemplativa. Por eso, evidentemente, la aplicación de la teoría difiere
substancialmente de la de tipo práctico, y por tanto, enseñar los aspectos relacionados
con la teoría no es lo mismo
que enseñar de manera práctica, como demandan los requerimientos propios de los
pueblos indígenas, lo que generalmente no sabemos hacer.
La universidad
intercultural revaloriza los conocimientos cotidianos y prácticos, incluyendo
entre ellos a los conocimientos de los pueblos indígenas y los conocimientos
particulares, que conforman el sustrato
de cualquier generalización, se exprese esta de forma explícita, a través de hipótesis y modelos teóricos, o de forma práctica.
Helberg (2008)
señala algunas características definitorias del conocimiento intercultural. El
conocimiento intercultural opera tomando en cuenta el contexto del discurso
cotidiano, que se enraíza en la vida real, ámbito del que brotan las diversas manifestaciones de la experiencia humana, esto es, el conjunto de prácticas que se asume en
común. Asimismo, el conocimiento intercultural ha de considerar un concepto que
abarque más dimensiones de la comunicación social, pues las reacciones físicas
propias del cuerpo humano y todos aquellos procesos
relacionados con este están
supeditados a las emociones, a la manipulación política y dependen de la manera en que el paciente procesa las situaciones en que se
halla inmerso. Además, el lenguaje del conocimiento intercultural procura mantener una cercanía al lenguaje cotidiano, y no es determinista, sino hermenéutico. Considera distintas perspectivas, que con sus
peculiares lógicas y
particulares formas de gestión no se empeñan
en tratar de reproducir la realidad y someterla,
a fin de controlar los fenómenos, prediciéndolos, sino que apunta a gestionarla considerando indicador de éxito. Así pues,
la elaboración de conocimiento intercultural entronca con la naturaleza
del conocimiento indígena, esto es, supone una comprensión holista, para concretar un lenguaje descriptivo estrechamente vinculado al
lenguaje cotidiano, que establece sus conocimientos bajo la forma de
descripciones, observación de regularidades,
causas, efectos, etc.
La
investigación intercultural
La
investigación es una función esencial
y obligatoria de la
universidad, según lo establece la Ley Universitaria, en su artículo 7, así como la actividad central de una universidad intercultural, pues solo
investigando puede construir el conocimiento intercultural para contribuir a la
docencia y al desarrollo de los pueblos indígenas andinos y amazónicos, en cumplimiento del Convenio 169-OIT y la Ley del CONCYTEC.
El objetivo
específico de la investigación en una universidad intercultural es,
naturalmente, generar conocimiento intercultural. Ello se puede alcanzar con investigaciones científicas y otras
investigaciones en el campo
del conocimiento tradicional, siempre y cuando
contribuyan a solucionar problemas de los pueblos o finalmente converjan en el
conocimiento intercultural. De manera que el conocimiento intercultural responda
a una diversidad de propósitos con métodos distintos en el
marco de una epistemología intercultural.
En una
universidad intercultural la investigación constituye una función esencial que
se fomenta a partir del diálogo intercultural y de forma integrada con la enseñanza cotidiana entre docentes regulares, sabios y conocedores
indígenas, y los estudiantes de distintas procedencias culturales. Este proceso
se plasma en forma de proyectos de investigación generados por cualquiera de
estos actores, respondiendo así a la necesidad de producción de conocimiento
intercultural, con sus propias metodologías,
como una necesidad estratégica para
el desarrollo de los pueblos
indígenas, del país y del mundo.
La investigación
es intercultural y, por lo tanto,
pluralista, de modo que acepta y promueve
distintas visiones de los temas que trata, asumiendo distintos propósitos y metodologías. La investigación
intercultural está comprometida con un tratamiento equitativo de los distintos
aportes de los pueblos y de sus sistemas de conocimiento y debe velar por mantener la equidad
entre todas estas
manifestaciones. En
consecuencia, la ciencia eurocéntrica no puede reclamar privilegios
metodológicos considerando la sustentación filosófica de su método, tampoco de
sus resultados, ni de su visión del mundo científica.
Aquella ciencia debe ser aceptada como una
visión especializada más, entre otros discursos con sus respectivas visiones, tan válidos como aquella.
La investigación
intercultural adopta la visión cotidiana de la vida, pero somete las propuestas
de conocimiento, prácticas y políticas de cualquier origen y todas las procedencias a una revisión
de su consistencia para
establecer su lógica
en el lenguaje cotidiano, que es el lugar de posibles encuentros
entre culturas, lugar que todos comparten. Sobre la
base de esa lógica que se descubre en el lenguaje cotidiano, se busca generar
la conducción de la práctica que se proponga para la validación del
conocimiento. Esta validación no es teórica, sino que se lleva
a cabo tomando en cuenta los recursos del
discurso cotidiano para evaluar el modo en que el tema entra en la experiencia humana,
y ese proceder constituye la lógica
del asunto.
La investigación
se lleva a cabo como una forma
cotidiana de generación de conocimiento en el aula y
en todos los cursos, cuidando que las contribuciones de los distintos
conocimientos culturales sean equitativas y conduzcan a un replanteamiento
creativo del tema, que dichas contribuciones se ajusten a una comprensión holística y a un resultado nuevo: el conocimiento intercultural. La investigación
no se efectúa solo para cumplir con los requisitos de aprobación de cursos o
para obtener grados y títulos, sino que es parte integral de la metodología de enseñanza cotidiana: se enseña investigando.
La investigación es siempre interdisciplinaria y los
descubrimientos que surjan
en un curso no siempre se relacionarán con el curso. Sin
embargo, se espera de los estudiantes y de los
docentes ordinarios y extraordinarios que continúen con la investigación,
aunque esta trascienda los límites de su disciplina como una obligación ética
con la universidad y con los pueblos, para que llegue a ser expuesta al pleno
de la universidad y allí pueda ser retomada por quien
sea responsable del campo. El no ser especialista en un tema no es nunca disculpa válida para no seguir
adelante con una investigación que se muestra prometedora.
La investigación
intercultural puede estar dirigida
al ámbito de los estudios epistemológicos, a la hermenéutica intercultural y
otras investigaciones filosóficas, incluyendo las filosofías de los pueblos
originarios, también a la adecuación de una disciplina científica, al enfoque intercultural o a la investigación
empírica. El propósito general
de la formación académica es que todos
los investigadores sean creadores de cultura
y estén en condiciones de entender los mecanismos
de su propia cultura, valorarla de forma crítica, la posibilidad de asumirla
y recrearla. Los investigadores
practican un diálogo académico intercultural que es consciente y trabaja
considerando los distintos marcos de referencia culturales y las formas en que
estos determinan los conocimientos de manera tanto consciente como inconsciente. El
conocimiento es entonces un producto social, resultado de una negociación social
que valida en términos de la experiencia cotidiana ese conocimiento.
Las
investigaciones se valoran por su contenido y relevancia. El contenido se mide
por la magnitud del aporte al proceso de creación de conocimiento
intercultural, en cualquiera de sus formas. La relevancia de una investigación
se mide por el impacto social, cultural,
económico y ambiental
que puedan tener sus resultados y por el aporte que pueda
hacer al reforzamiento de las culturas originarias.
Entre los
principios aplicables a la investigación intercultural tenemos la búsqueda y
difusión de la verdad, sobre la base del compromiso profundo con la vida y con
la diversidad natural y cultural; la persistencia en la búsqueda, la
transparencia y la crítica de prejuicios y fundamentalismos; el firme
compromiso del investigador con la ética, en virtud del cual se reconoce la
propiedad intelectual de los pueblos y de los investigadores de cualquier
procedencia étnica, sin referencia al método. Otros principios son el respeto
de la autonomía, esto es, la
libertad para desarrollar proyectos de investigación con independencia, en el
marco de la diversidad natural y cultural; la libertad de pensamiento, de crítica,
de expresión y de cátedra;
y, por último, la libertad de investigación.
Desafíos
y retos de una universidad intercultural
Gustavo Solís Fonseca, en “Los
retos de las universidades interculturales” (inédito), en relación
con los desafíos y retos de las universidades interculturales, sostiene que es necesario superar la
condición figurativa del término «intercultural» como parte del nombre de universidades recientemente
creadas en nuestro país. La condición
solo «nominativa» de este
término lleva lamentablemente a subvalorar las múltiples posibilidades que tiene la interculturalidad en la formación
profesional y académica en las universidades interculturales, y lo que es más
preocupante, induce a desperdiciar la oportunidad de asumir el desarrollo conceptual de un tipo inédito de universidad: la universidad intercultural (UI).
Este autor, del
mismo modo, identifica los mayores retos que esta clase de universidad está
llamada a enfrentar. Considera que tener claros
estos retos
es importante para consolidar la naturaleza específica
del perfil de una UI. Ello es parte del proceso de construcción conceptual de estas universidades y,
fundamentalmente, de lo que vendría
a ser una categoría radicalmente nueva
de universidad –que en
nuestro medio está constituida por un conjunto
de cuatro
universidades–, para la atención de cualquier peruano que quiera estudiar en ellas y, en especial, de los miembros
de los pueblos amazónicos y andinos del país.
Los retos que
Solís considera definitorios de una
UI —sin ser los únicos que deberán enfrentar este tipo de instituciones, aunque
sí los que más atención deberán merecer en la etapa inicial
o de organización de tales instituciones universitarias—, son al menos
cuatro. El primero tiene que ver con la concepción de Universidad
Intercultural. Se trata del principal reto, pues es imperativo trascender el
simple uso nominativo del término ‘intercultural’, que es como se procede en
nuestro país hoy en día. Frente a esto, se requiere dar un sustento teórico-práctico
e ideológico que apuntale sólidamente el concepto correspondiente a la clase de
universidad que se reconoce como UI,
institución radicalmente diferente de aquella otra considerada «universidad
tradicional», que en el Perú constituye la gran mayoría, entre
universidades públicas y privadas. Se requiere, pues, dotar urgentemente de un contenido
apropiado a la expresión “Universidad Intercultural”; de lo contrario, dicha expresión solo será un concepto
trivial, sin un verdadero significado.
En segundo
lugar, es necesario emprender la construcción de un aula en que se den
relaciones interculturales fluidas entre los agentes
académicos del ámbito universitario intercultural. En este contexto es
importante recordar que la misma aula es un agente más, pues es el marco que
acoge el contenido y las relaciones interculturales, ofreciendo su imprescindible ambientación simbólica.
El tercer
reto consiste en promover la construcción
de una metodología intercultural de investigación y enseñanza-aprendizaje que
haga posible poner en marcha de manera conveniente y con un impulso continuo el trabajo académico
y aquel concerniente a la investigación intercultural.
Por último,
se plantea el desafío de construir una epistemología intercultural que sea sustancialmente
distinta de la epistemología sobre la que se erige la ciencia occidental, y que se plantee como condición
de una ciencia nueva, de claro signo intercultural que, al tener esta condición,
se proyecta como una alternativa a la ciencia monocultural.
Para que todo
este entramado de conceptos, propuestas, principios y acciones pueda contar con
condiciones idóneas para su realización, se necesita que en la universidad arraigue
un tejido de relaciones
interculturales plenas y veraces, inserto en el espacio esencialmente formal
de la vida académica que
es el aula, que convoca a los profesores y los estudiantes. Para ello, según
Solís, se requerirán acciones concretas. De acuerdo con esto, será preciso
interculturalizar a los profesores, así como a los estudiantes. Estas dos
acciones implican una serie de tareas dirigidas hacia estos dos sectores de la universidad en su condición de
núcleo de una relación académica intercultural que, según se ha estado viendo,
posee un carácter
propio y definitorio que lo diferencia de las
otras universidades, aquellas llamadas universidades convencionales o
tradicionales.
Las conductas
interculturales se aprenden como parte de la socialización de los miembros de
un pueblo. Estas conductas pueden ser positivas o negativas para la convivencia
universitaria; en cualquier caso, la universidad requiere que todos sus
miembros contribuyan a lograr una convivencia
armónica como bien mayor deseable por todos y, por ende, para el desarrollo
universitario. El punto de partida es reconocer que, generalmente, los
profesores que se incorporarán a estas universidades no están formados para ser
docentes de este tipo de universidad. Pueden todos ellos satisfacer las
exigencias legales de la Ley Universitaria N° 30220
para su ingreso a la carrera, pero ello no garantiza un adecuado desenvolvimiento, incluso en lo más obvio,
es decir, en el desarrollo del currículo de una carrera que ha sido concebido como currículo intercultural.
Aun cuando los estudiantes de las universidades interculturales provengan de
los diferentes pueblos del área de la UI específica, el hecho de que se proceda
de una determinada diversidad cultural no garantiza la presencia de una conducta
intercultural para la vida universitaria y para la formación
profesional, pues podría darse la ausencia de experiencia de socialización intercultural práctica.
Una comunidad universitaria
intercultural se construye partiendo del hecho de reconocer que las
conductas culturales específicas de los miembros de los pueblos pueden no ser deseables ni razonables
desde la perspectiva de un grupo específico para el que las particularidades
pueden no ayudar a construir una comunidad, siendo esto un objetivo del
conjunto. Lo particular puede ser chocante, y el que lo sea puede
no contribuir al objetivo de formar
una comunidad académica inclusiva en todos los aspectos que conciernen a la
vida universitaria. En este proceso se modela una conducta intercultural
necesaria para la convivencia que es la tolerancia hacia lo diferente. Camino
a construir una comunidad
universitaria plena, los trabajadores de la universidad son el elemento que debe contribuir a la convivencia intercultural, pues
ellos pueden aportar
haciendo que la pluralidad sea más rica.
Los profesores, estudiantes y trabajadores de una UI necesitan aprender conductas para la convivencia intercultural. Y esta es una
necesidad que debe ser reconocida
por todos. Ella implica adquirir nuevas conductas, modificar unas o hacer a un lado algunas
otras. La interculturalidad necesita que se relegue conductas que no permiten
propiciar la convivencia entre
tradiciones culturales diversas; conductas que pretenden afincar las
superioridades, soslayar a algunos grupos humanos, excluir, construir
ideologías de «pueblo escogido», y así en más.
Bajo la
perspectiva señalada, algunos puntos específicos a considerar aquí se refieren
a procesos de enseñanza concebidos para modificar conductas, en la búsqueda de formas de convivencia que nos
ayuden a aceptar la diferencia. Crucial en este
marco es asumir una propuesta educativa de aprendizaje de conductas
interculturales, involucrando a los miembros
de la comunidad universitaria intercultural y a los diferentes pueblos
indígenas andinos y amazónicos presentes en la universidad. En este sentido, y según lo plantea Solís
(2006), se requiere poner en marcha acciones que
coadyuven a la implementación de un contexto propicio. Así, se debe dar lugar a la interculturalización no solo de los
profesores, de los estudiantes y de los trabajadores
universitarios, a fin de generar un comportamiento ético en relación a la diversidad cultural existente en la
universidad, sino, del mismo modo,
de los miembros de los pueblos
indígenas y amazónicos. Con respecto a estos,
la interculturización se hace presente a través de la
variada composición étnica de la comunidad universitaria y se expresa
también en la rica diversidad de pueblos originarios de la
región o asentados allí por migración. Por otro lado, es necesario incorporar la presencia intercultural en la universidad, considerando personajes
simbólicos provenientes de las distintas comunidades y pueblos,
e integrarlos en el trabajo
académico con el objeto de asegurar que la formación profesional y académica de
los estudiantes, así como las interrelaciones
establecidas por todos los miembros de la universidad, tengan un signo
verdaderamente intercultural. En esa misma dirección, es primordial
materializar una armónica convivencia entre personas
que proceden de distintas
culturas en los espacios de la universidad
De acuerdo a lo
expuesto, la universidad deberá asumir la formación de profesores
interculturales a través de la capacitación de aquellos que ingresen en
cumplimiento de la Ley Universitaria N.° 30220, así como la formación
de estudiantes interculturales mediante la capacitación
de los ingresantes sobre la base de un programa planificado. Solo con profesores premunidos de competencia intercultural y con estudiantes igualmente premunidos de
interculturalidad, debiera inaugurarse un aula verdaderamente intercultural,
esto es, un espacio de intercambio en que primen la tolerancia y el
enriquecimiento mutuo, en las universidades interculturales actualmente en organización.
REFERENCIAS
Depaz, Z. (2015). La cosmovisión andina en el Manuscrito de Huarochirí. Vicio Perpetuo.
Fornet-Betancourt, R. (1994). Filosofía intercultural. Pontificia Universidad de México.
González, G. (Coord.). (2008). El discurso intercultural. Prolegómenos a una Filosofía Intercultural. Biblioteca Nueva.
Yousefi, H. R. (2007). On the Theory and Practice of Intercultural Philosophy. On Community. Community and civil society, 47/48(12), 105-124. http://isiph.ir/en/wp-content/uploads/On-the-Theory-and-Practice-of-Intercultural-Philosophy.pdf
Hallazi, L. (2021, 17 de marzo). ¿Qué hay detrás de los asesinatos de líderes indígenas en la Amazonía peruana? El País. https://elpais.com/planeta-futuro/2021-03-16/que-hay-detras-de-los-asesinatos-de-lideres-indigenas-en-la-amazonia-peruana.html
Helberg, H. (2001a). Pedagogía de la interculturalidad. Programa Forte-Pe.
Helberg, H. (2001b). Fundamentación intercultural del conocimiento. Programa Forte-Pe.
Helberg, H. (2008). Epistemología de la interculturalidad latinoamericana. El vuelo de la luciérnaga, 1, 11-32.
Helberg, H. (2008). Conocimiento intercultural. Indicaciones metodológicas. SUR.
Olivé, L. (2011). Ética y diversidad cultural. Fondo de Cultura Económica.
Solís, G. (2006). Diversidad e interculturalidad: reto y posibilidad en la universidad. CEPREDIM-UNMSM.
Solís, G. (2012). Epistemologías culturalmente específicas. Lengua Y Sociedad, 12(1), 31-41. https://doi.org/10.15381/lengsoc.v12i1.22638
Tubino, F. (2015). La interculturalidad en cuestión. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ley Universitaria N.º 30220. (2014, 3 de julio). Ministerio de Educación (Perú). http://www.minedu.gob.pe/reforma-universitaria/pdf/ley_universitaria_04_02_2022.pdf
Ley General de Educación N°28044. (2003, 29 de julio). Congreso de la República. https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/105107/_28044_-_31-102012_11_31_34_-LEY_28044.pdf?v=1607376440
Presidencia de la República del Perú. (1993). Constitución Política del Perú. https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/198518/Constitucion_Politica_del_Peru_1993.pdf?v=1594239946
Ministerio de Educación (2016). Currículo Nacional de la Educación Básica. http://www.minedu.gob.pe/curriculo/pdf/curriculo-nacional-de-la-educacion-basica.pdf
Universidad Intercultural de la Selva Central Juan Santos Atahualpa (2016). Reglamento de Investigación. UNISCJSA