
Carta al editor
El ecosistema empresarial en el Perú
Business ecosystem in Peru
Christian Paolo Martel Carranza1,a , Blanca Estela Montano Pérez2,b
1 Universidad Nacional Hermilio Valdizán, Huánuco, Perú.
2 Universidad Autónoma de Coahuila, Coahuila, México.
a Doctor en Ciencias Económicas y Sociales.
b Doctora en Administración y Alta Dirección.
Recibido: 10/04/25
Aprobado: 21/06/25
Publicado: 07/07/25
Citar como: Martel Carranza, C. P., Montano Pérez, B. E. (2025). El ecosistema empresarial en el Perú. Innovación Empresarial, 5(2). https://doi.org/10.37711/rcie.2025.5.2.3
Es crucial, primero que nada, establecer una definición para el término “ecosistema empresarial”. Según Lozano (2017), varios autores coinciden en que se trata de la interacción dinámica entre diversos actores, como son las empresas privadas, públicas, académicas y gubernamentales, así como otros agentes económicos. Estos actores colaboran o, en ocasiones, dificultan el progreso de negocios y actividades empresariales en una zona geográfica o un país. La aptitud para generar innovación, competitividad y crecimiento económico está directamente relacionada con la calidad de estas interacciones y su alineación estratégica.
Se considera el ecosistema empresarial como una red en constante movimiento, formada por actores principales que interactúan y se complementan entre sí. Este ecosistema se clasifica y reconoce, de acuerdo con Kansheba & Wald (2020), por la existencia de emprendedores, instituciones físicas, servicios de respaldo y políticas regulatorias. El ecosistema empresarial, que incluye a los emprendedores, a las instituciones físicas y morales, a los servicios de apoyo y a las regulaciones, opera como una red interconectada que fomenta la innovación, el emprendimiento y el progreso económico y social. La cultura emprendedora promueve la actitud frente al riesgo y a la creación de empresas, mientras que el ambiente institucional y los servicios contribuyen a su funcionamiento. Constituye un elemento fundamental para la elaboración de estrategias de crecimiento sostenible este sistema integral, que produce empleo, inclusión y soluciones competitivas.
Silicon Valley es un caso paradigmático de un ecosistema empresarial próspero, en el que la mezcla de talento, redes estratégicas y capital de riesgo ha creado un ambiente propicio para las empresas emergentes. Gracias a empresas con alta densidad y un mercado de trabajo experimentado, ha promovido compañías como Google y Apple, convirtiéndose así en un referente mundial en cuanto a innovación y desarrollo sostenible (Méndez, 2018).
Para estimular el emprendimiento inicial en América Latina, el sistema empresarial depende en gran parte de la infraestructura física (Melchor-Durán & Villegas-Mateos, 2024). Además, investigaciones realizadas en Chile, Uruguay y Argentina muestran que la innovación y los factores institucionales son esenciales para consolidar el emprendimiento productivo, siendo el caso de Chile el más destacado (Calispa et al., 2023).
El mundo empresarial en Perú es un universo diverso y lleno de matices. Está conformado en su mayoría por micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), que representan el 99,4 % del sector formal. No solo son el motor del empleo privado (contribuyen con el 89,4 %), sino que también aportan significativamente a la economía y generan el 12,6 % de los ingresos por impuesto a la renta (Ministerio de la Producción, 2024).
A nivel internacional, Perú mantiene una estructura económica bien fundamentada. El país se beneficia de una política fiscal responsable, un banco central autónomo, una deuda pública relativamente baja y reservas internacionales considerables. Además, ha abrazado el comercio exterior como una oportunidad: gracias a múltiples tratados de libre comercio y su participación en alianzas como la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Alianza del Pacífico, ha logrado posicionarse como un actor abierto al mercado global (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, 2023).
A pesar de estos logros, existen retos profundos que siguen limitando el crecimiento: desde trabas estructurales hasta marcos regulatorios que afectan la competitividad. El año 2023 fue especialmente difícil; una combinación de fenómenos climáticos y tensiones sociales empujó al país hacia una recesión económica del −0,6 %. Sin embargo, hay espacio para el optimismo: se espera una recuperación gradual en el 2024, con un crecimiento estimado del 2,5 %, impulsado por sectores clave como la minería y la agroexportación (EFE, 2024).
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (2023), Perú ha logrado mantener un entorno macroeconómico estable durante las últimas décadas. ¿Los puntos fuertes? Inflación bajo control (alrededor del 3 % en 2023), baja deuda pública y un sistema financiero saludable. Esto le ha dado al país una buena calificación crediticia y suficientes reservas internacionales para enfrentar turbulencias externas. Además, es una economía bastante abierta al mundo: tiene los aranceles más bajos de la región y ha firmado acuerdos comerciales con grandes jugadores como EE. UU., China y la Unión Europea. Esto ha impulsado especialmente las exportaciones de minerales y productos agrícolas.
Aunque se han logrado algunos progresos, la competitividad sigue enfrentando dificultades como una regulación costosa y compleja que desmotiva la inversión, mercados con poca competencia que obstaculizan la innovación y un estado de derecho endeble caracterizado por inseguridad jurídica y corrupción, lo cual disminuye la confianza de los inversores y empresarios.
En Perú, se han promovido la innovación y el emprendimiento a través de programas como ProInnóvate, dirigido por el Ministerio de la Producción. Este programa ofrece financiación conjunta, asistencia para startups tecnológicas y competencias especializadas. El ecosistema emprendedor del país se ha visto fortalecido gracias a la creación de incubadoras y redes público-privadas, así como a iniciativas como Turismo Emprende y StartUp Perú, que han impulsado proyectos de I+D+i y el desarrollo regional (Yamakawa, s.f.).
Según la investigación de Bejarano Auqui et al. (2023), el hecho de que el ecosistema emprendedor en el Cono Este de Lima sea visto positivamente incide de forma directa en la confianza hacia el desarrollo sostenible del país. Se sugiere promover la cooperación entre los actores principales, poner en marcha programas de apoyo y optimizar el acceso a financiamiento para robustecer este ambiente. Dichas medidas estimulan la innovación, la productividad y el avance tanto social como económico. Además, tiene una gran presencia de mipymes que impulsan la actividad empresarial. Sin embargo, aún enfrenta obstáculos importantes: regulaciones complejas, informalidad elevada y debilidad institucional.
Si bien Perú ha avanzado en la creación de un entorno empresarial más sostenible, aún se encuentra en una posición intermedia en las clasificaciones globales. Según el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, Perú ocupó el puesto 65 entre 141 economías en el 2019 y el 76 entre 190 países en el Doing Business del World Bank (2020), lo que refleja tanto avances como problemas persistentes.
En resumen, a pesar de que Perú ha progresado en la creación de un entorno empresarial más sostenible, todavía se encuentra en una situación intermedia en las clasificaciones mundiales. Con el objetivo de optimizar su competitividad, se proponen cinco líneas de acción: consolidar el sistema judicial y simplificar la regulación; promover la formalización de las pymes a través de incentivos y una mayor divulgación; estimular el talento técnico y la innovación mediante inversiones y alianzas estratégicas; aumentar el acceso a financiamiento que se ajuste a los requerimientos empresariales, y fomentar la competencia y la diversificación productiva regulando mercados concentrados y reforzando a los proveedores locales.
Isenberg (2010) propone que para crear un ecosistema emprendedor exitoso no se trata de copiar modelos como Silicon Valley, sino de adaptarse al contexto local. Involucrar al sector privado desde el comienzo, impulsar una cultura emprendedora positiva, eliminar trabas legales y celebrar casos de éxito son claves. También destaca la importancia de educar, invertir en conocimiento y experimentar constantemente. Todo esto bajo una visión a largo plazo, con apertura al aprendizaje y colaboración global. De manera similar, estudios recientes destacan que el enfoque en los emprendedores de los ecosistemas solo resulta beneficioso si se ajustan a las condiciones políticas, regulatorias e institucionales locales en lugar de replicar modelos extranjeros, lo que implica involucrar a los actores locales, reducir las barreras legales y promover el aprendizaje continuo (Nkontwana & Stam 2023).
REFERENCIAS
Bejarano Auqui, J. F., Berrio, A. R., Antonio, R. R., & Aguado, B. E. (2023). The Entrepreneurial Ecosystem in the Eastern Cone of Lima as a Predictor of Competitiveness and Sustainable Development. Administrative Sciences, 13(1), 12. https://doi.org/10.3390/admsci13010012
Calispa, E., Calispa Aguilar, M., Serrano Aguiar, C., Pozo Safla, E., Moreno Barriga, M., García Cabezas, E., & Cayán Martínez, J. (2023). Entrepreneurial Ecosystems in South American Most Prosperous Countries: National and Regional Level Perspectives. Economies, 11(3), 84. https://doi.org/10.3390/economies11030084
EFE. (2024, 21 de mayo). El FMI mantiene las perspectivas de crecimiento de Perú en el 2,5 % para este 2024. Swissinfo. https://www.swissinfo.ch/spa/el-fmi-mantiene-las-perspectivas-de-crecimiento-de-per%C3%BA-en-el-2%2C5-%25-para-este-2024/78204157
Isenberg, D. (2010). The Big Idea: How to Start an Entrepreneurial Revolution. Harvard Business Review. https://hbr.org/2010/06/the-big-idea-how-to-start-an-entrepreneurial-revolution
Kansheba, J. M., & Wald, E. A. (2020). Entrepreneurial Ecosystems: A Systematic Literatura Review and Research Agenda. Journal of Small Business and Enterprise Development, 27(6), 943- 964. https://doi.org/10.1108/JSBED-11-2019-0364
Lozano, M. (2017). Ecosistema empresarial. Estudios de la Gestión. Revista Internacional de Administración, (2), 61- 86. https://doi.org/10.32719/25506641.2017.2.3
Melchor-Durán, I. L., & Villegas-Mateos, A. (2024). Comparative Analysis of the Determinants of Entrepreneurial Activities in the Middle East and Latin America. World, 5(2), 173-191. https://doi.org/10.3390/world5020010
Méndez, I. G. (2018, 28 deagosto). ¿Cuálessonlos 10 principales ecosistemas emprendedores del mundo? Emprendedores. https://emprendedores.es/gestion/crear-una-empresa/los-diez-principales-ecosistemas-emprendedores-del-mundo/
Ministerio de la Producción. (2024, 25 de noviembre). Las MIPYME en cifras 2023. https://ogeiee.produce.gob.pe/index.php/en/shortcode/oee-documentos-publicaciones/publicaciones-anuales/item/1225-las-mipyme-en-cifras-2023
Nkontwana, L., & Stam, E. (2023). Entrepreneurial Ecosystems for the Africa We Want. Utrecht University School of Economics. https://www.uu.nl/sites/default/files/LEG_USE_WP_23-05.pdf
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2023). Estudios Económicos de la OCDE: Perú 2023. OECD Publishing. https://www.oecd.org/es/publications/2023/09oecd-economic-surveys-peru-2023_3aa6e456.html
World Bank. (2020). Doing Business 2020: Comparing Business Regulation in 190 Economies. https://openknowledge.worldbank.org/entities/publication/130bd2f3-f4b5-5b77-8680-01e6d6a87222
Yamakawa, P. (s.f.). La necesidad de impulsar ecosistemas de innovación y emprendimiento. Conexión ESAN. https://www.esan.edu.pe/conexion-esan/la-necesidad-de-impulsar-ecosistemas-de-innovacion-y-emprendimiento
Fuentes de financiamiento
La investigación fue realizada con recursos propios.
Conflictos de interés
Los autores declaran no tener conflictos de interés.
Correspondencia
Christian Paolo Martel Carranza cmartelc@unheval.edu.pe
